El Riesgo… más vale pájaro en mano que 1.000 volando
El ser humano tiene aversión al riesgo por naturaleza.
Si nos dieran a escoger entre recibir 100 $ con “100% de seguridad” y recibir 100 $ con 90% de probabilidad. ¿Qué escogeríamos?. Obviamente la primera opción. Pero si se nos planteara la elección entre recibir 100 $ con “100% de seguridad” y recibir 130 $ con 80 % de seguridad. ¿Cuál sería nuestra elección?.
La respuesta dependerá de nuestro nivel de tolerancia al riesgo. Si nuestro nivel de tolerancia es bajo, escogeremos la primera opción aunque recibamos menos. Si por el contrario nuestro nivel de tolerancia es alto, nuestra elección será la segunda opción que nos reportará un mayor beneficio.
En relación con el riesgo, debe también tenerse en cuenta que el dinero ahorrado no es inmune al riesgo. El dinero en la alcancía, la caja fuerte, o debajo del colchón puede ser robado, o se puede perder en un incendio.
Ya hemos indicado que una manera de mejorar el sistema de ahorro es colocar el dinero en una "cuenta de ahorros" de un banco. Además de la mayor seguridad en el almacenamiento del dinero, las cuentas de ahorro producen un pequeño interés, el cual ayuda a compensar, al menos parcialmente, la pérdida del poder adquisitivo del dinero ahorrado.
Las cuentas de ahorros tienen la ventaja adicional de que en varios países, para montos de relativa baja cuantía, el dinero depositado es garantizado por el gobierno. De esta manera el pequeño ahorrador no corre el riesgo de perder su dinero aun en caso de que el banco vaya a la bancarrota.